La semana pasada culminó
la temporada para la prestigiosa Swiss Inline
Cup en Biel y no hubo tiempo de descanso para
el patinaje helvético ya que hoy fue el
turno de una nueva edición del alucinante
desafío One-Eleven que cumplió casualmente
su decimoprimera edición en la turística
y bellísima ciudad de Saint Gallen.
El One-Eleven es considerado uno
de los mejores eventos del patinaje en todo el
territorio europeo y en esta edición formó
parte por primera vez del German Blade Challenge,
la serie alemana de mayor importancia que promete
el año próximo extender sus fronteras
en todo el continente europeo. El certamen es
el quizás el más exigente del año
ya que los deportistas deben recorrer 111 kilómetros
en una región de gran belleza paisajística
pero con complicados cambios de terrenos.
Saint Gallen está ubicada
en el noreste del país y es una de las
ciudades mas altas de Suiza ya que se encuentra
emplazada en un valle a unos 700 metros de altura
en las cercanías del Lago Constance y al
pie de los Alpes Suizos.
Hoy, más de mil deportistas
participaron de un certamen maravilloso que contó
con una impecable organización que entregó
más de 20,000 Francos Suizos en premios.
Las competencias comenzaron muy
temprano en una jornada soleada con temperaturas
en torno a los 20 grados centígrados. Frente
al imponente Athletik Zentrum de la ciudad fue
el lugar de partida y llegada. El sinuoso recorrido
cuenta con complicadas curvas y con importantes
bajadas y subidas que tornan a la prueba sumamente
exigente. Luego de partir desde Saint Gallen,
los deportistas recorrieron los poblados de Gossau,
Saint Pelagiberg, Muolen, Hefenhofen, Altnau,
Siegershausen, Marstetten, Lommenschwil y Wittenbach
para luego regresar al centro de Saint Gallen.
Las damas mostraron un gran competencia
donde finalmente la argentina Tamara Llorens mostró
todo su potencial para entregarle otro triunfo
al equipo australiano Bont Wheels en una temporada
dorada para la marca dirigida por Alexander Bont.
"Fue una competencia muy
interesante de participar ya que era una nueva
experiencia para mí. Durante la prueba
no hubo un ritmo fuerte ya que debíamos
hacer 111 Km y lo más duró llegó
al final, en los últimos 20 Km, ya que
había muchas subidas. Faltando 10 Km para
el final hicimos una fuga con Sabrina (Rossow)
e India (Kuhn) pero luego India se cayó
a los 2 Km de iniciada la fuga. Luego ataqué
faltando unos 5 Km y pude llegar sola al final.
La organización fue excelente y fue una
experiencia genial para mí" comentó
Llorens, la gran ganadora en Saint Gallen.
La alemana Sabrina Rossow (Experts
in Speed) tuvo una gran jornada y terminó
siendo la escolta de la argentina aunque terminó
a un minuto de la ganadora en tanto que la suiza
India Kuhn (X-Tech Crocs) llegó tercera
a pesar de su caída pero a casi dos minutos
de la puntera. Luego, en un pequeño grupo
y a tres minutos de Llorens llegó la argentina
Andrea Haritchelhar (WIC Matter Woman) en el cuarto
lugar.
Los varones mostraron una prueba
con un ritmo muy superior al de las damas ya que
la prueba fue muy numerosa y era mas facil trabajar
en conjunto para lograr un mejor ritmo por los
díficiles caminos suizos. Finalmente, el
experimentado y consagrado italiano, Massimiliano
Presti (Luigino Athom Wheels) se quedó
con un abrumador triunfo con casi un minuto de
ventaja con su inmediato perseguidor, el ascendente
suizo Severin Widmer (X-Tech Crocs) quien superó
al francés Julien Sourisseau (RPM Poli
Matter) en los metros finales de los 111 km. Fueron
siete atletas los que definieron detrás
de Presti en tanto que el local Adrian Kueng (X-Tech
Crocs) ganó el sprint del lote principal
para quedarse con la décima colocación
a poco más de dos minutos del ganador.