CHOOSE VERSION >
English
Español
한국어
中国
Nombre oficial: República Popular China
Superficie: 9.596.960 km²
Población: 1.300 millones
Capital: Beijing
Ciudades Principales: Shanghai, Hong Kong
Idioma: Mandarín (oficial) aunque existen numerosos dialectos.
Información General: China no es un país, sino un mundo diferente. Desde sus metrópolis consumistas a sus épicas tierras de pasto de Mongolia central, con sus desiertos, cumbres sagradas, cuevas o ruinas imperiales, toda ella es una tierra de cismas culturales y geográficos. No es sólo que China haya abolido su pasado maoísta; es que el yin del ardor revolucionario se ha equilibrado con el yang del pragmatismo económico, y la vieja guardia comunista está dando paso a una nueva generación.

China es una tierra de elevadas montañas y paisajes épicos, telón de fondo de la caída de dinastías, del ascenso al poder de emperadores y del viraje revolucionario. A menos que se disponga de un par de años y de paciencia ilimitada, lo mejor es centrarse en un itinerario relajado, como por ejemplo de Beijing al Tíbet, sin olvidar la visita a los guerreros de terracota de Xi'an, seguir la Ruta de la Seda, navegar río abajo por el Yangzi o explorar el paisaje de la provincia de Guangxi descrito por el Dr. Seuss.

Cuándo ir:
Las estaciones idóneas para visitar el país son la primavera (de marzo a abril) y el otoño (de septiembre a octubre). Las temperaturas durante el día varían entre los 20 y los 30ºC en estas épocas, pero las noches pueden ser gélidas y húmedas. Se recomienda evitar viajar a China durante las principales fiestas nacionales, ya que resulta difícil desplazarse por el país y encontrar alojamiento.

Qué ver: Beijing: Como capital del país, Beijing (antes Pekín) ensombrece al resto de China. Independientemente de la hora marcada por los meridianos, la suya es la hora oficial que siguen todos. El dialecto de la ciudad, el putonghua, se habla por todo el país, e incluso lugares tan remotos como el Tíbet y ürümqi se ven obligados a dirigirse al gobierno central para solucionar cualquier asunto. Beijing es en realidad la pieza clave de la República Popular China, con largos y rectos bulevares entrecruzados por carriles. Los focos de interés localizados en las avenidas son fáciles de encontrar, pero los que se encuentran escondidos en las callejuelas adyacentes son prácticamente imposibles de hallar. El corazón de la ciudad fue en un tiempo un recinto amurallado y aún conserva su antigua simetría, basada en un eje que la cruza de Norte a Sur y que atraviesa la entrada principal de Qianmen.

Shanghai: Tachada de ser La prostituta del Este, El París de la China o La perla de Oriente, Shangai simboliza desde hace mucho el abuso de Occidente sobre Oriente. En los años posteriores a 1949, su llamativo pasado y su aspecto extranjero supusieron una mancha permanente para la mentalidad de la República Popular China. La ciudad está dividida en dos por el río Huangpu, y la mayoría de los lugares de interés se encuentran en Puxi. Se dice que en la ciudad habitan la mitad de las grullas del mundo y, a juzgar por la imagen de su horizonte, esta afirmación debe ser cierta. La mejor época para visitar la ciudad es el otoño y la primavera, ya que el invierno y el verano soportan temperaturas extremas. Shangai se encuentra a 15 horas en tren de Beijing.

Hong Kong: El dinamismo que desprende Hong Kong es difícil de olvidar. Desde el ventajoso emplazamiento del pico de la Victoria, se divisa el puerto más bullicioso del mundo y una ciudad no sólo destinada a hacer dinero, sino también una ciudad que disfruta haciéndolo. Por la noche, es como asomarse a un volcán. A pesar de su pasado colonial, Hong Kong ha estado siempre apegada a sus raíces, y la cultura que se esconde bajo tanta ostentación es puramente china. Esto no evitó, sin embargo, que sus ciudadanos se sintieran un tanto recelosos con la idea de la reunificación de la ciudad con China tras la devolución británica en 1997, sentimiento que hoy en día prácticamente se ha erradicado. Los visitantes requieren unos cuantos días en Hong Kong para acostumbrarse a su ritmo de vida vertiginoso. Si se necesita un respiro, se recomienda visitar las islas Outlying, un completo cambio de tiempo y escenario. El viaje en tren desde Beijing dura 30 horas. Obviamente, el avión es más rápido, pero el precio del billete sería tan elevado como el de un viaje entre Hong Kong y Los Ángeles.

COMPETICIÓN

NOTICIAS
PROGRAMACIÓN
PARTICIPANTES
ESCENARIOS
RESULTADOS
GALERIA
 
LA SEDE
EL PAIS
LA CIUDAD
 
HISTORIA
MUNDIALES
RECORDS
 
OPINIÓN
FORO DE DISCUSIÓN
FORO DE BONT SKATES
 
COMPRÁ ONLINE
BONT PRO SHOP
Copyright © 2005 - PatinCarrera.com, Bont Skates and FIRS